- Más nutrientes. Para cocinar los vegetales utiliza la menor cantidad posible de agua ya que el agua disuelve ciertas vitaminas y minerales.
- Más pescado. Comer pescados como salmón, sardinas, truchas o macarela 3 veces a la semana ayuda a la salud cardiovascular.
- Las leguminosas, garbanzos, arvejas (chícharos), lentejas y frijoles son una buena fuente de fibra, proteínas y carbohidratos. Por otro lado, son muy bajos en grasa y colesterol, por lo que se deben de incluir con más frecuencia en la alimentación.
- Planifica los menús con antelación y en base a ellos, elabora la lista de la compra únicamente con los alimentos que sean necesarios. Intenta hacer la compra cuando no tengas hambre.
- Más vegetales. El ácido fólico, vitamina esencial para la reproducción, está presente en vegetales de hojas verdes y en cereales enriquecidos.
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