- Comienza bien el día. El desayuno "llena tu tanque vacio" después de una larga noche sin comida y tu cerebro necesita combustible para trabajar bien.
- Consumo de agua. Existe consenso científico en promover el consumo de aproximadamente 2 litros de líquidos totales al día, incluyendo agua potable o mineral sin gas, dependiendo de cada caso en particular.
- Consume productos lácteos descremados o semi-descremados. Estos son tu principal fuente de calcio en tu alimentación. Mineral que necesitas para la buena salud de tus huesos.
- Nunca comas directamente del empaque ya que se tiende a comer de más de lo que pensabas.
- Utiliza sartenes de teflón para evitar el abuso del aceite al cocinar.
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